El Mercado de San Agustín


Historia


El Mercado de San Agustín nace en el año 2014 como un nuevo concepto de mercado gastronómico, nunca antes visto en Toledo. Estructurado en cuatro plantas que disponen de diferentes puestos en cada una de ellas, logrando que exista una división clara de ambientes entre unos espacios y otros.

La filosofía principal de este lugar, único en el sector local hostelero, es que se trata de un espacio para impulsar el producto regional y local, haciéndolo más accesible y dándolo a conocer a todo aquel que se acerque al Mercado.

La Planta principal está diseñada como una zona de paso donde tomar un aperitivo o donde relajarse con un café. Una primera visión global de lo que el cliente va a encontrar en las siguientes plantas. Como valor añadido el Mercado consta de una planta sótano ‘La Cueva’ que posee una joya histórica para el patrimonio toledano, un Aljibe del siglo XV y una auténtica cava de Quesos que hacen que este espacio sea imprescindible no sólo para tomarte una copa si no también para hacerlo en un lugar único.

La primera planta del Mercado es la zona donde encuentras la mayor oferta gastronómica, para organizar una comida con tus familiares y amigos y donde tienes de todo al alcance de tu mano. La zona de Restaurante en la segunda planta y El Show Burguer del Mercado completarían los requisitos necesarios para conseguir una experiencia única completamente satisfactoria.

La Terraza del Mercado de San Agustín, es quizá la planta más viva del edificio, un espacio abierto con mucha luz que incita a tomarse un coctel o una copa, con unas vistas únicas y el ambiente relajado y divertido que hacen, ahora sí, de tu paso por el Mercado una experiencia redonda en todos los sentidos.

Recientemente reformado, el Mercado ha adaptado la distribución y ha cambiado el estilo de sus puestos, consiguiendo que sea un lugar mucho más dinámico, espacioso y hogareño. Adaptando además de su imagen sus carta y aumentando las posibilidades para que sea un lugar abierto a todos los hosteleros locales, para que sea un lugar de ‘todos y para todos’ y donde los sueños no son sólo sueños. Se alcanzan.